
Itinerario corto pero intenso de información: se visita uno de los mejores afloramientos del límite K/Pg (Cretácico Paleógeno) de Cuba, momento de la extinción de los dinosaurios por el impacto de un gran meteorito y la Gran Caverna de Santo Tomás, una visita larga de una cueva al natural, sin iluminar.






El itinerario se inicia en la carretera de Viñales a Pons, pocos metros después del en tronque con la localidad El Moncada. La primera parada es en la carretera para ver el límite K/ Pg, momento de la extinción de los dinosaurios, la segunda es una observación de rocas calizas y la tercera la visita de la Gran Caverna de Santo Tomás, más que una visita es una aventura espeleológica en una cueva en su estado natural.
GEOSITIOS
1. La extinción de los dinosaurios

Capas de calizas y areniscas

Límite Cretácico-Paleógeno

La columna estratigráfica
2. Brecha silícea

Calizas con fragmentos angulosos oscuros

Brecha de calizas con fragmentos

La columna estratigráfica
3. Gran caverna de Santo Tomás

Descenso del nivel de la zona freática

Descenso del nivel de la zona freática

Carso
CURIOSIDADES
Sabemos que en el límite entre el Cretácico y el Paleoceno, hace 66 millones de años, fue cuando se produjo una extinción masiva de organismos, entre los más afectados fueron los dinosaurios, unos animales de dimensiones gigantescas que fueron dueños del planeta durante más de 180 Ma, desde el Triásico hasta el Cretácico Superior. A partir de aquel momento, el vacío ecológico que dejaron los dinosaurios se llenó con una gran proliferación de los mamíferos. Durante muchos años fue un misterio el porqué de la extinción de los dinosaurios. Los científicos se preguntaban cuál había sido la causa, barajando diversas hipótesis. Pero no se halló una respuesta satisfactoria hasta que se descubrió, en varios lugares del mundo, que en los sedimentos situados justo entre el Cretácico y el Paleoceno había una alta concentración de iridio. A este nivel se le denomina límite K/Pg (límite entre el Cretácico Superior (K) y el Paleógeno (Pg), hace 66 millones de años. El iridio es un elemento que no abunda en la Tierra, pero sí en los meteoritos. Esto sugirió la posibilidad de que el impacto de un gran meteorito podía ser el responsable de la muerte de tantos organismos. Faltaba encontrar el cráter fabuloso originado por dicho impacto. Hasta que se descubrió, en el noroeste de la península de Yucatán (México), el Chicxulub un enorme cráter de más de 180 km de diámetro situado no lejos de la antigua Cuba. En él se encontraron numerosas pruebas de que este cráter fue originado por el impacto de un meteorito: presencia anómala de iridio, tectitas (vidrio natural originado por el impacto de un meteorito), anomalías gravitatorias y cuarzo de impacto.
En la sierra del Quemado, existe una red de galerías subterráneas con un recorrido de unos 46 km. El río Santo Tomás y otros arroyos como el del Bolo y Peñate, fluyen por la superficie sobre rocas impermeables (Formación Manacas), pero al llegar a la mole de calizas de la Formación Guasasa se hacen subterráneos a través de diversos sumideros. Estos ríos subterráneos vuelven a surgir en el valle del Quemado en el lado occidental de la sierra del Quemado. Hace miles de años, se formaron los primeros ríos subterráneos los cuales quedaron abandonados cuando el nivel freático descendió. A lo largo del tiempo el nivel freático ha ido descendiendo, dejando galerías abandonadas en la parte superior. Actualmente se han cartografiado 7 niveles.El más moderno es el río subterráneo actual denominado «Primer nivel». Por encima se encuentra el «Segundo cauce» que tiene, habitualmente, agua en diversos sectores y que se inunda en las crecidas. Los 5 niveles superiores, son cada vez más antiguos y se les ha denominado: el 3, cueva de Mesa, el 4 cueva Antorchas, el 5, cueva Incógnita, el 6, cueva de las Avispas (el que se visita) y el superior y más antiguo la cueva Alta. Mapa simplificado de las galerías de la Gran Caverna de Santo Tomás, con un recorrido de 46 km en 7 niveles de cavernamiento. Los arroyos del sector este penetran por sumideros y resurgen en el valle del Quemado. Cortes con la evolución del sistema de Santo Tomás. Hay 7 niveles, los más antiguos son los superiores y los más modernos, los inferiores, marcadas por donde discurre el río subterráneo (escala vertical exagerada).
