
Cueva del Indio, paseo en barca por el río subterráneo y aguas termales en el balneario de San Vicente.







Este itinerario es la continuación del número 3. El atractivo principal de este itinerario es la visita a la cueva del Indio, en donde se puede pasear en barca por su río subterráneo. En las siguientes paradas se visita el centro hidrotermal del Rancho San Vicente y, en la zona norte, la impresionante muralla que forman los mogotes en La Costanera.



















Dora Alonso (1910-2001) fue una escritora con un amplio historial creativo, especialmente para niños. Es la autora cubana con más obras infantiles publicadas en el extranjero. Es ganadora de una amplia lista de premios literarios destacando el Premio Mundial de Literatura Infantil José Martí en el 1997. Como ferviente amante de la naturaleza, Viñales era su lugar favorito para escribir y descansar. En cumplimiento de su última voluntad, fue colocada una tarja en su memoria con un fragmento de este poema en el mismo lugar desde el que fueron esparcidas sus cenizas, ubicada a la entrada del valle, muy cerca del mirador de Los Jazmines, mientras que para todos los viñaleros y en particular los niños y jóvenes, seguirá estando presente la abuela Dora con sus fantásticos cuentos como el del Valle de la pájara pinta con Felo Puntilla.
Que me vele el paisaje de Viñales,
la vega más lozana,
la entrañable presencia de su valle.
Que me reciban los mogotes
y la cordillera me guarde.
La maravilla de sus cumbres
será el más fiel acompañante.
En donde quiera que mi nombre
en esa tierra se señale
deben sembrar un nuevo pino
para sumarme a sus pinares.
En el silencio de las grutas
Tendré mi paz y mi descanso.
Solo el rumor de la cascada
Me llegara del río cercano
Y si me acogen los caminos
Habrá una fiesta de amistades
El ruiseñor y los seibones
Podrán venir a saludarme
Libe la abeja en mi recuerdo
Como en la humilde flor silvestre
En la memoria de los niños
Sea yo una sombra consiente
Que me vele el paisaje de Viñales
La vega más lozana,
La entrañable presencia de su valle.



A unos 2 km de la Puerta de Ancón, en dirección norte, se encuentra la entrada de la Cueva del Indio. Se trata de un lugar icónico dentro del polo turístico Viñales. Se conoce desde principios del siglo XX, desde cuando es visitada por un gran número de turistas anualmente. Su mayor atractivo lo constituye el recorrido a pie por su interior y un paseo en bote a través del tramo subterráneo del río Zacarías.
Este río tiene su origen al sur y después de un recorrido de unos 4 km por la superficie, se hace subterráneo en el sumidero que se ve en la parada 7 del itinerario 2. Es el responsable de la excavación de esta caverna y de otras en niveles superiores, como por ejemplo la Cueva del Cable, que comunica al valle de San Vicente con el de la Jutía (Itinerario 2). La entrada no es de grandes dimensiones, pero su interior es amplio. En algunas paredes se observan estructuras de marcas de la corriente llamadas scalops, que nos indican la fuerza y dirección del agua subterránea. En otros lugares abundan las concreciones, como estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas, etc. Por unas escaleras se desciende al nivel inferior por donde discurre el río subterráneo en donde se continua la visita en bote, saliendo a la superficie por la resurgencia de la Cueva del Indio, lugar en donde el río vuelve a fluir por la superficie.



A la salida de la Cueva del Indio, seguimos a pie hacia la carretera bordeando el mogote y a unos 100 metros se pueden observar unos niveles horizontales en las rocas. Estas huellas o cicatrices se denominan huellas de strand, son las marcas dejadas por el nivel de las aguas durante los periodos de inundaciones pasados y presentes. Se han originado por el poder disolutivo de las aguas cargadas con CO2, en las rocas calizas con abundante CaCO3. Esto es un fenómeno frecuente en la región que atestigua las oscilaciones del nivel piezométrico de las aguas subterráneas.



Llegamos a la carretera y la cruzamos hacia el lado occidental. A unos 50 metros un cartel nos indica que hay un afloramiento del «hipoestratotipo del Miembro El Americano”. Se trata del lugar en donde se definió esta unidad rocosa denominada Miembro «El Americano». Corresponde a la parte superior de la Formación Guasasa. Son calizas dolomíticas oscuras con una estratificación fina que puede ser centimétrica o decimétrica. En el afloramiento vemos claramente como las capas están inclinadas hacia el norte. Este nivel es muy importante para los geólogos porque es el contacto entre las rocas de Jurásico y el Cretácico Inferior (hace unos 145 Ma).



Regresamos a la carretera y seguimos hacia el norte y, a unos 600 metros, llegamos al Rancho San Vicente. El balneario de agua termal está situado a la derecha de la carretera y está compuesto por varios edificios y piscinas. La zona de balnearioterapia está formada por unas instalaciones con salas de tratamientos diversos y pequeñas piscinas de uso individual. Estas aguas mineromedicinales termales eran conocidas desde finales del siglo XIX y se explotan desde hace más de 100 años. La composición química de esta agua mineral medicinal es del tipo sulfatadas sálcicas con predominio de las concentraciones de los iones sulfatos y calcio. Las concentraciones anómalas de gas sulfhídrico y de flúor las definen como aguas sulfuradas y fluoruradas y desde el punto de vista de la temperatura son aguas hipertermales ya que tienen una temperatura sólo superior en 4 grados Celsius a la temperatura media ambiental del lugar de surgencia. Estas aguas poseen una marcada acción terapéutica ante diversas patologías o enfermedades del cuerpo humano, pues contienen altas concentraciones de elementos biológicamente activos, como el sulfato, sulfhídrico y flúor, unido a una alta mineralización total y su carácter termal. Como se ha visto en la primera parte, las aguas termales son aguas superficiales que penetran en el subsuelo hasta ciertas profundidades en donde la temperatura es mucho mayor y, a través de grandes fallas profundas, ascienden a la superficie arrastrando y disolviendo los minerales que encuentran a su paso.



Seguimos por la carretera hacia el norte y a unos 700 m, estacionamos el vehículo y buscamos en el costado izquierdo de la carretera un sondeo (pozo) del cual sale agua tibia. A simple vista ya vemos que no se trata de agua normal, ya que origina unos filamentos de color blanquecinos y grisáceos claros formados por microorganismos que habitan en este tipo de aguas.
Sorprende que a pesar de ser aguas con abundante proporción de minerales y sales y una cierta temperatura, existan microorganismos adaptados a condiciones extremas, que pueden ser bacterias, hongos, etc. Este pozo es el denominado N.º 3 y forma parte de una prospección hidrogeológica de estas aguas, con varios sondeos, que se realizó en esta zona en la década de los 80. Este pozo es de gran importancia porque en él afloran las mismas aguas que han sido reportadas para el balneario lo que demuestra su presencia en un área relativamente extensa. Las aguas aquí han permanecido surgentes desde entonces con un caudal similar.



Seguimos por la carretera hacia el norte y a un poco más de 3 km, está el entronque de La Palma y girarnos hacia la izquierda en dirección San Cayetano. La carretera discurre por un valle de dirección este-oeste, en donde el lado septentrional es suave mientras que el meridional está formado por una muralla de paredes verticales. Es la parte septentrional de la sierra de San Vicente.
Pasados unos 5,5 km desde el entronque, llegamos al poblado de La Costanera, poco antes de que la carretera gire en dirección norte. A la derecha nos encontramos con un camino que asciende hasta un ranchón para actividades campesinas. Desde este punto un poco elevado, mirando hacia el sur, tenemos una magnífica e impresionante vista de la muralla de mogotes que forma la sierra de San Vicente. La misma se debe a que las rocas que afloran son las calizas masivas de la Formación Guasasa, difíciles de erosionar. En cambio, a nuestras espaldas, el relieve asciende más suavemente ya que las rocas aflorantes son las pizarras de la Formación San Cayetano.